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16 abril 2013

A la biblioteca se la empieza a querer desde la escuela

El pasado viernes, 12 de abril de 2013, el colega Julián Marquina de Madrid España, publicó un artículo muy interesante titulado, A la biblioteca se la empieza a querer desde la escuela. En este nos comenta que: “La biblioteca escolar es importante para los alumnos, los profesores y la escuela. La biblioteca escolar es ese espacio donde alumnos y maestros tiene acceso a todo tipo de contenidos e información, un espacio para el ocio y la evasión, y por supuesto para la formación de los más jóvenes; una formación presente y que se verá reforzada en el futuro. A la biblioteca se la empieza a querer desde la escuela. Una buena biblioteca escolar da calidad y distinción a la escuela sobre el resto; pero esta calidad hay que lograrla y no llega sin más.” … Seguir Leyendo >>>>>

Es por eso que hacen falta, cada día más, maestros bibliotecarios que hagan la diferencia en cada una de sus escuelas. Es importante que nos hagamos sentir, que nos hagamos oír. Que todos nuestros directivos en todos los niveles del Sistema de Educación Pública de nuestro país sepan que estamos y llegamos para revolucionar la educación. Somos y estamos para crear y proveer los espacios y las oportunidades educativas que no se brindan en la sala de clase.

03 febrero 2013

Biblioteca escolar y nuevas alfabetizaciones

Autores: Mònica Baró Llambias

En el contexto digital, las bibliotecas escolares constituyen un entorno privilegiado para el desarrollo de las competencias relacionadas con el tratamiento de la información y el entorno digital. La biblioteca amplía sus objetivos y funciones; además, se involucra claramente en el proceso educativo, facilitando las nuevas alfabetizaciones y reforzando las más tradicionales. Esta biblioteca requiere un perfil de bibliotecario escolar que se transforma en un verdadero especialista en gestión de la información.

Art Prof Biblioescolar Monicabaro[1] by Angeliquita María

22 agosto 2012

Video–orientación sobre la biblioteca escolar

Video que recoge varios aspectos importantes sobre la biblioteca escolar. El mismo puede servir para orientar a maestros bibliotecarios nuevos o refrescarnos información importante sobre el funcionamiento de nuestros centros de trabajo; como también, algunos fragmentos nos pueden servir para nuestras charlas de orientación con nuestros estudiantes.

26 mayo 2011

Recicla y Cuenta Cuentos

La colega Awilda Morán, maestra bibliotecaria de la escuela Paul G. Miller en Trujillo Alto, administra y mantiene un blog para su proyecto especial Recicla y Cuenta Cuentos. En este recurso electrónico, ella publica las actividades que lleva a cabo con sus estudiantes; en muchas de sus entradas incluye los detalles del proceso, los materiales usados, las instrucciones de como hacer la manualidad, además de la forma de cómo lo integrar la lectura de cuentos, con el contenido curricular del grado.

La Sra. Morán, lleva varios años dedicándose a la tarea de promover el reciclaje a través de su labor, su blog y talleres que ofrece a la comunidad. Esta bibliotecaria es orgullo nuestro, servidoras como ella enaltecen nuestra profesión.

Para visitar su bitácora electrónica, puede visitar la siguiente dirección:  http://reciclaycuentacuentos.blogspot.com/

17 junio 2010

Librarian Do GaGa

Students and faculty from the University of Washington's Information School get their groove on....



You got a question that is causing you some pain
Typin’ keywords into the search engine again.
Look your naïve searching just ain’t gonna get it done
Cause when it comes to search if it’s not tough it isn’t fun (fun)

Oh, oh, oh, oh, ohhhh, ohh-oh-e-ohh-oh-oh
I’ll blow your mind, show you how to find.
Oh, oh, oh, oh, ohhhh, ohh-oh-e-ohh-oh-oh
I’ll blow your mind, show you how to find.

Can use my
Can use my
Yeah you can use my catalog
(Don’t forget the databases)
Can use my
Can use my
Yeah you can use my catalog
(Don’t forget the databases)

Ca-ca-ca-catalog ca-ca-catalog
(Mum mum mum mah)
Ca-ca-ca-catalog ca-ca-catalog
(Mum mum mum mah)

This keyword search it gives you way too many hits
Boolean limits pare things down to just what fits
Use the thesaurus to find subject terms that work
Then in just one minute you’ll be through like Captain Kirk (Kirk)

[Chorus]

We love the Big 6, baby!

Step one define your problem
Pick your sources.
Then go huntin’. We’re not puntin’
On the research. We’re engaging and extracting somethin’
Then you can put it back together
Tell your friends about your awesomeness
It’s synthesis synthesis
Evaluate cause we’re into this.

16 agosto 2009

¡Les invitamos a que se únan a Prometea!


Prometea es una comunidad de práctica que surge como un proyecto de investigación para obtener el grado de Maestro en Ciencias y tecnologías de la Información de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, realizado por Angélica M. Carrillo Toste.

Esta comunidad intenta ser un instituto de formación, lugar de publicación electrónica, foro o grupo de discusión y un espacio de encuentro virtual. Además, esta comunidad tiene como eje principal el desarrollo de destrezas de información y del conocimiento para el profesional de la información, principalmente, en la biblioteca escolar. Se espera que la misma contribuya a ofrecer oportunidades para que los bibliotecarios puedan compartir experiencias comunes que les permita adquirir nuevos conocimientos. También se pretende que éstos, desarrollen destrezas al compartir y colaborar en una plataforma con la aplicación de nuevas tecnologías de información.

Se espera que los miembros sean entes activos que colaboren en la construcción de la identidad de esta comunidad, la cual está fundamentada en la participación colaborativa.

Para que esta comunidad crezca y se enriquezca, es necesaria la contribución intelectual de todos sus miembros.

En esta plataforma en línea, se ha puesto a disposición de todos los interesados varias herramientas de comunicación y colaboración. Exhortamos a todos los miembros a recomendar la adición o modificación de las herramientas existentes.

Esperamos ansiosamente que se unan a Prometea recorriendo las diferentes áreas, creando un blog professional o personal relacionado con la bibliotecología, compartiendo sus recursos, involucrándose en nuestras propuestas; también, agregando nuestro sitio entre sus favoritos y finalmente, soplando la novedad entre los contactos de sus libretas de direcciones.

A los bibliotecarios, en especial a aquellos que fungían como bibliotecarios enlaces de los diferentes distritos, que quieran tener cuentas con mayores privilegios para dar seguimiento y apoyo a los bibliotecarios de nuestro país, favor de escribir un correo electrónico a: carrillotoste@gmail.com.

Visitar Prometea.

15 julio 2009

Artículo sobre la Dra. Felicié: La única red que libera


Cuando vi a una mujer -que nunca había utilizado una computadora-, comunicándose con su hijo, destacado en Irak, a través de la red cibernética de la biblioteca de Carolina, lloré de emoción”


ILEANA DELGADO CASTRO / idelgado@elnuevodia.com
“Soy una negrita del barrio Espinosa”. Así se presenta, con una suave sonrisa, Ada Myriam Felicié Soto, catedrática del Sistema de Bibliotecas del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. El barrio donde se crió está ubicado entre Vega Alta y Dorado y relata que procede de una familia pobre trabajadora.

“Mi padre, Francisco Felicié, que era educador, me enseñó a denunciar problemas sociales”, afirma la catedrática, que plasma su conciencia en una anécdota que su madre gusta de recordar en fiestas familiares. “Antes, en las escuelas públicas regalaban zapatos a los niños pobres una vez al año. Ese día todos los niños recibieron un par. Pero cuando me lo fueron a dar, yo le dije a la maestra que no, que mis padres me podían comprar zapatos”, relata Felicié, tras asegurar que su madre, Julia Soto, fue su modelo como persona luchadora.

Autora del libro “Biblioteca pública, sociedad de la información y brecha digital”, plantea que no tener acceso a las nuevas tecnologías de la información (como computadoras o Internet) se traduce en la exclusión de los más desaventajados de la sociedad. “Si no tienes ese acceso y no estás bien informado, vas a tener menos oportunidades”, sentencia Felicié, cuyo libro se utiliza como texto en universidades de diferentes partes del mundo. Por eso no es extraño un incidente que su madre recuerda en las fiestas familiares.

Un verano trabajó con su madre en la misma fábrica y esa experiencia la marcó. “Ver la dinámica de lo que es trabajar en una línea de producción, el ambiente de cierta hostilidad y lo duro que se trabaja, me motivó a estudiar”, agrega la bibliotecaria, quien entró a estudiar a la UPR con 16 años y terminó el bachillerato en tres años y medio.

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“He vivido una vida muy acelerada”, acepta la catedrática de 53 años, al recordar que estudió bibliotecología por puro accidente.
Hizo un bachillerato en educación para ser maestra de español. Pero al terminar, la única plaza que surgió en Vega Alta, era de bibliotecaria. “Lo acepté y me encantó la profesión”, afirma Felicié. Entonces decidió hacer una maestría en ciencias bibliotecarias y otra en orientación y consejería en la UPR, institución que la reclutó después de graduarse y donde ha laborado por los últimos 32 años.

En el 2002 Felicié obtuvo una sabática para hacer un doctorado en bibliotecología y documentación en la Universidad Carlos III de Madrid. Y fue allí donde entendió la importancia del acceso a la tecnología de la información a través de las bibliotecas públicas.

Felicié no responde al estereotipo de la bibliotecaria que sólo piensa en organizar libros. Todo lo contrario, también es consciente de que la información es vital para el enriquecimiento cultural de una sociedad. Por eso se ha dedicado a promover que las bibliotecas públicas estén preparadas con la tecnología necesaria y que se hagan actividades que promuevan su uso.

En Vega Alta tuvo la oportunidad de asesorar a su alcalde, Isabelo Molina, en la creación de la Biblioteca Digital. Allí, además de clases de computadora y acceso a Internet, la población de edad avanzada, también puede utilizar Wii Fit de Nintendo, juego virtual que los ayuda a ejercitarse. “Es un proyecto de justicia social. Atiende el problema de la desigualdad tecnológica o brecha digital entre los viejos”, dice Felicié. Y con el juego, agrega, las personas mayores también perdieron el miedo a la tecnología.

“Cuando veo a los ancianos de Vega Alta jugando con Wii y tomando clases de computadora me digo: 'Ada Myriam, has puesto tu granito de arena por mejorar tu patria'. O cuando vi a una mujer -que nunca había utilizado una computadora-, comunicándose con su hijo, destacado en Irak, a través de la red cibernética de la biblioteca de Carolina, lloré de emoción”, cuenta satisfecha.

Como profesional ella también tuvo que abrirse paso en un ambiente elitista y clasista “donde los apellidos de abolengo cuentan”. “Ser mujer, negra, de clase trabajadora, procedente de un barrio y divorciada, no es precisamente el perfil de los académicos que se destacan”, resalta la catedrática, tras señalar que también ha sufrido “ese racismo solapado que existe en Puerto Rico”.
Su divorcio, tras 20 años de matrimonio fue un evento que, según sus propias palabras, la hizo tocar fondo. “Supe lo que es estar abajo, humillada y con una situación económica precaria. Pero mi fe cristiana me sostuvo”, expresa Felicié.

Sus valía profesional le ha permitido desplazarse a países como Estados Unidos, Argentina, España, Cuba, Perú, Chile, República Dominicana y México y en algunos de ellos ha dictado cursos universitarios y ha obtenido reconocimientos.

Y aunque disfruta plenamente de su profesión, sus tres hijas -Yaisa, Yarlín y Yaazieli-, son el verdadero indicador de éxito en su vida. Este año, de sabática de nuevo debido a que está terminando un segundo libro técnico aprovecha para capacitar al personal de las bibliotecas públicas para desarrollar actividades que reduzcan la brecha digital, misión que Felicié considera su objetivo fundamental.

02 febrero 2009

Aspectos importantes sobre la Labor Docente del Maestro(a) Bibliotecario(a)

"El maestro bibliotecario tiene la responsabilidad fundamental de poner al servicio de la escuela donde labora su liderazgo y su conocimiento para lograr que el programa bibliotecario sea parte integral del currículo escolar. Para que esto se logre el bibliotecario tiene que asumir tes roles diferentes, pero íntimamente ligados: especialista en información, maestro y asesor educativo."

En cuanto al rol de la docencia, el bibliotecario debe:

1. Conseguir que la biblioteca forme parte de la vida de la escuela, estimulando que los maestros decidan utilizarla como una herramienta fundamental en su trabajo y desarrollar con ellos actividades concretas sobre distintos aspectos del curriculum.

1.2 Según se establece en la carta circular: "Planificar, coordinar y desarrollar un programa de destrezas de información integrado al currículo en forma consistente y sistemática para todos los estudiantes de acuerdo con sus necesidades de información"

1.3 Según se establece en la carta circular: "Planificar y desarrollar un programa de motivación a la lectura y fomentar en los estudiantes el interés y la afición por la misma."

1.4 Según se establece en la carta circular: "Coordinar y planificar con los maestros de las diferentes áreas curriculares para implantar un programa de servicios bibliotecarios y de información, y desarrollar proyectos de acuerdo con las necesidades académicas e interese partículares de los estudiantes."

1.5 Según se establece en la carta circular: "Estimular los hábitos de estudio, el desarrollo de destrezas de información integradas al currículo y los métodos de investigación, mediante la aplicación de estratégias variadas, novedosas y pertinentes."

2. Elaborar y dar a conocer a la facultad el plan de trabajo que hay que desarrollar desde la biblioteca, incluyéndolo además en el Plan Anual.

2.2 Desarrollar, junto al resto de los maestros, un Plan de Formación de Usuarios.

3. Informar a los maestros del sistema de organización de los fondos, para hacer posible que posteriormente cada profesor pueda trabajar con sus alumnos sin la necesidad de la presencia del bibliotecario.

3.2 Según se establece en la carta circular: "Utilizar diferentes estratégias para mantener informada a la comunidad escolar de los recursos bibligráficos que se reciben en la biblioteca, destacando su pertinencia conel currículo y fomentando la utilización de los mismos."

4. Elaborar una "Guía de uso" ó "Política de uso" de la biblioteca, dirigida a todos los posibles usuarios.

4.1 Según se establece en la carta circular: "Orientar a los estudiantes sobre el uso adecuado de la tecnológia disponible en la escuela como fuente de información al servicio de sus necesidades académicas y particulares y proveer actividades que propicien el uso de la misma."

4.2 Orientar a los estudiantes sobre el uso adecuado de los recursos bibliográficos existentes en la biblioteca como fuente de información al servicio de sus necesidades académicas y particulares y proveer actividades que propicien el uso de los mismos.

5. Organizar el Club de Asistentes de Biblioteca y estimular en el estudiante su participación promoviendo el desarrollo de valores y metas vocacionales.




Referencias:
Gómez Hernández, José A. El proceso de organización de la biblioteca escolar: del modelo a la aplicación. Murcia: Universidad. Facultad de Ciencias de la Documentación, 1998

Rey Hernández, César. Normas y directrices del Programa de Servicios Biblitoecaior y de Información, 2004

03 septiembre 2008

LA BIBLIOTECA ESCOLAR DEL SIGLO XXI

El Dr. Ross Todd, PhD en Bibliotecología, participó en el Simposio Internacional de Bibliotecas Escolares en el Colegio los Nogales. En esta entrevista, producto de la experiencia adquirida durante su exitosa carrera, aborda dos temas fundamentales para la educación actual: el impacto de una Biblioteca Escolar de Calidad en el aprendizaje de los estudiantes y la posibilidad que esta ofrece para comprometerlos con información diversa y compleja, tanto digital como impresa, con el objeto de construir comprensión y conocimiento profundos.

Lea el Artículo completo en la siguiente dirección
http://www.eduteka.org/EntrevistaRossTodd.php

20 abril 2008

Oda al Bibliotecario


Juan Carlos Rueda Santiago
jurueda@suagm.edu




Con sus larguísimos brazos de pulpo diligente
el bibliotecario riega girasoles,
enciende milenarias linternas,
reparte esperanza como pan dulce,
despierta estatuas de su sueño de oso.

Impopular, olvidado por el médico,
despreciado por el gerente,
de sus manos cultas cuelgan teoremas,
entre sus dedos hay diamantes,
esmeraldas, herramientas,
sinfonías, gritos, ideas,
fórmulas y explosiones,
temblores de tierra que hacen retractarse a los obispos,
revoluciones que siembran el temor
en las camas de los dictadores,
que hacen más anchos los caminos de la paz.

En el silencio conventual en que habita
ha probado gustosamente
las mieles tiernas de Neruda
y ha visto brillar los cabellos dorados del Pelida.
En las mañanas desayuna con Platón,
en las tardes cena con Dalí
y luego se va a su casa
enteramente complacido
de haber hecho el bien.

De tantos secretos, tornillos y poleas
que hacen girar al mundo,
de tantos cofres que guardan
el conocimiento de la vida misma,
el tímido bibliotecario es dueño de todas las llaves.

06 enero 2008

La Nochebuena del Bibliotecario (Otro cuento de Navidad a la manera de Dickens)

Cuando el Bibliotecario levantó los ojos del libro se dio cuenta de que no quedaba nadie. Todos se habían ido y el Ayudante, ese vago que siempre está buscando excusas para escurrir el bulto, había apagado las luces y cerrado los ordenadores. “Bien, es Nochebuena”, pensó, “y supongo que sería inútil intentar que cumpla con el horario debido. En fin, yo también me iré a casa, hace rato que siento mucho frío”. Un frío extraño, además. Parecía que le saliera desde dentro.

No le resultó difícil atravesar la sala, a pesar de la oscuridad. Conocía bien “su” biblioteca, aquel rincón en el que llevaba más de 20 años. Sabía dónde estaba cada mesa, cada silla, cada estante. Mientras buscaba las llaves y conectaba las alarmas volvió a pensar en el Ayudante. “Cada día está más enloquecido” se dijo. “No hace más que proponer proyectos descabellados. ¿Pensará que nos pagan para divertir a la gente? No faltaba más…”. Recordó que, esa misma mañana, le había sugerido felicitar a sus lectores con reproducciones de los villancicos renacentistas que guardaban en los depósitos. “¡Un material sagrado, sólo para sabios!”. También le había insinuado que arreglaran una sala casi vacía para acoger a los estudiantes. “Los pobres no tienen una biblioteca en el Instituto, y aquí hay una buena sección de referencia”. ¡Pobres! ¡Llamar pobres a esta panda de gamberros que sólo sirven para montar botellones! Por no hablar de la absurda idea de bajar de Internet crucigramas para los ancianos. Así utilizarían la colección de diccionarios y eso les ayudará a ejercitar la cabeza, decía el insensato. “Esos ya no tienen ni cabeza, están gagás. Los diccionarios son muy valiosos y, gracias a mis desvelos, se conservan impolutos. No tardarían en babear encima”. ¿Y qué pensar del club de lectura para “marujillas”?. Así las llamó: “marujillas”. “¿Vamos a perder el tiempo charlando de La Regenta con semejante hatajo de incultas?”. El desgraciado estaba tan loco como su sobrino, que quería abrir en la Biblioteca un chat, un blog, una lista de distribución, qué sé yo cuántas tonterías más. Una vez pidió un servicio de alertas, ¡alertas! “Vaya tontería… que se espabile cada cual y busque la información por su cuenta”. La biblioteca no estaba para atender a ignorantes.

Notó que al final de la sala se reflejaba una luz. “¿Se habrá dejado abierto algún OPAC el inútil ese? No sería raro, hoy estaba trastornado”. Fue a oscuras hasta la pantalla que brillaba en la penumbra, para apagarla. Y entonces vio que algo se movía allá dentro, como si estuvieran proyectando una película. No podía ser: aquello era un terminal y no daba acceso más que al catálogo. ¿Qué se movía, entonces?

Se acercó más y, de pronto, el frío que toda la tarde había sentido se hizo más profundo. Desde la pantalla del ordenador le hacía señas un rostro macilento, enjuto, triste. ¡Era el anterior Bibliotecario! Había sido su maestro, su mentor, incluso “su padrino”. Le enseñó cuanto sabía y desde entonces veneraba su memoria. Pero… hacía más de 10 años que estaba muerto.

Se asustó. Medio paralizado por el miedo, pero empujado por la curiosidad, se acercó más, dispuesto a averiguar qué era aquello. Y entonces, la figura del Viejo Bibliotecario señaló a una esquina de la pantalla y desde allí empezaron a surgir imágenes… imágenes familiares. El Bibliotecario se vio a sí mismo, un niño todavía, allí, en esa misma biblioteca. Habían montado un belén y el Viejo Bibliotecario había sacado cuentos de Navidad y los había dispuesto encima de las mesas. También había golosinas en el mostrador y todo el mundo se felicitaba las fiestas. Parecían contentos. Mientras miraba la escena, el Bibliotecario notó que el frío había desaparecido… hasta tenía ganas de unirse a aquel alegre grupo de gente.

Pero la imagen comenzó lentamente a desvanecerse y otra vez apareció la figura del Viejo Bibliotecario. Ahora señalaba a otra esquina de la pantalla. Y allí, como a través de una cámara web, el Bibliotecario vio a su Ayudante, cantando con un coro de adolescentes… los villancicos de la biblioteca. También vio a un grupo de mujeres de mediana edad, que hablaban animadamente y se intercambiaban libros… de la biblioteca. “¡Este granuja me la ha jugado!”, pensó. “A pesar de mis instrucciones, ha sacado los villancicos, ha organizado su club…. Me va a oír cuando regrese”.

Estaba indignado. Y volvía a sentir el mismo frío. Mientras rumiaba cómo poner freno a los atrevimientos del Ayudante, la imagen volvió a desvanecerse y una vez más el Viejo Bibliotecario apareció y señaló otra esquina de la pantalla. Pero esta vez no se vio nada. Todo quedó negro, oscuro, no hubo ruidos ni movimiento. Todo era silencio. Desconcertado, pulsó el ratón varias veces sin resultado alguno. No sabía qué hacer. Y entonces oyó detrás de él un susurro muy leve. “Sssss. No haga ruido. Nos pueden descubrir”. Miró a todos lados sin ver a nadie. “No haga ruido, es peligroso. Los ordenadores están prohibidos”. “¿Prohibidos? ¿Qué tonterías está diciendo? Hay más de treinta ordenadores en mi biblioteca”. “Chssss, no pronuncie esa palabra. Todas están cerradas. Y los cines, y las salas de conciertos. No se pueden leer más libros que los oficiales”. “¿Cómo dice? Hace un momento he visto a un grupo de mujeres intercambiando novelas, a un coro cantando villancicos… ¿me está tomando el pelo?”. “Lo que usted vio pasó hace muchos años. Las mujeres no pueden salir de sus casas. La música está vedada. Nadie canta, nadie lee, nadie tiene Internet. Es muy peligroso. La gente dejó de venir a las bibliotecas porque no servían para nada y, poco a poco, el fanatismo y la ignorancia se apoderó de nosotros.”. Y, dicho esto, el murmullo cesó y todo quedó completamente en silencio y a oscuras. El Bibliotecario notó cómo el frío, más terrible que nunca, le recorría las venas y lo paralizaba.

Y en ese momento cayó en la cuenta: era una broma. Una broma de mal gusto, claro. Una broma del Ayudante, sin duda en colaboración con el idiota de su sobrino. Le habían gastado la broma del “Cuento de Navidad”. Muy bien montada por cierto, pero un hombre de su cultura ¿cómo había podido ser tan ingenuo?.

Bastante molesto, abrió la puerta para salir y tropezó con el Ayudante que volvía a toda prisa. “Muy divertida su broma, muy divertida”, casi rugió. “¿Divertida? ¿Qué broma? No sé de que me habla”, dijo el Ayudante, sin resuello. “Vengo del Ayuntamiento. Por culpa de la iluminación de Navidad que han colgado en la fachada hubo un cortocircuito y nos quedamos sin luz. Llevamos toda la tarde completamente a oscuras, y tuve que desalojar la biblioteca. Se lo dije cuando aún era de día, ¿no se enteró?”.

“¿No se enteró, señor Bibliotecario?”



Tomado de: SEDIC Blog

26 agosto 2007

Competencias para profesionales de la información del Siglo XXI


Los bibliotecarios escolares somos profesionales de la información (PI) y debemos usar estratégicamente esta materia prima en nuestra labor para cumplir con la misión de nuestros núcleos de trabajo. Además, el PI logra sus resultados a través del desarrollo, despliegue y administración de recursos y servicios informativos, utilizando la tecnología, como una herramienta critica, para lograr objetivos.

Como parte de este sector de trabajadores, debemos conocer y desarrollar las competencias y habilidades requeridas para el manejo especializado de la información; para que de esta forma, podamos proveer los mejores servicios y crear programas que satisfagan las necesidades de nuestros usuarios.

[Ver el documento de las Competencias para profesionales de la información del Siglo XXI]

21 agosto 2007

Funciones del Bibliotecario Escolar

A tono con la Carta Circular vigente del Programa de Servicios Bibliotecarios y de Información, se incluye un desglose de las funciones del bibliotecario escolar.

Publicaciones relacionadas:

IMPORTANCIA DEL BIBLIOTECARIO ESCOLAR


26 junio 2007

Oración del no lector (inédito)

Por: Mariela Ferrada Cubillos


Padre nuestro que todo lo lees en nuestros corazones,
Haz que los que escriben libros, los editores, libreros, bibliotecarios, maestros,
perdonen nuestra incapacidad e incompetencia lectora,
así como nosotros perdonamos el olvido en que nos mantienen,
la marginalidad de los servicios y las lecturas que nos ofrecen.

No nos dejes caer en la desesperanza del analfabetismo
y líbranos de la ignorancia
nuestra y de quienes nos asisten,
del facilismo de los libros sin respeto por nuestra condición
y de la miseria a que se condena a los
que no pueden aprender, comunicarse, leer.

Que así sea.

CRÉDITOS:
Mariela Ferrada Cubillos, Barcelona 2006.
Inspirada en las “
Pautas para materiales de Lectura Fácil. Sección de
Servicios Bibliotecarios para personas en situación de desventaja
.
Compilada y editada por Bror I. Tronbacke. La Haya: IFLA, 1998.”

Tomado del Blog: Una Bibliotecología que piensa, se comunica y difunde.

22 junio 2007

Responsabilidades del Profesional de la Información

Por: Margarita Delgado
Infoetica

"...realmente son muchas las responsabilidades que tiene el especialista de la información en relación al servicio al usuario que es la razón de su labor. En este mundo de cambios constantes ante las nuevas tecnologías emergentes y los innovaciones en el campo como la referencia digital."
[leer más]



13 abril 2006

ÉTICA PROFESIONAL: CÓDIGO DE ÉTICA DE LOS BIBLIOTECARIOS


Introducción
“La ética de una profesión es un conjunto de normas, en términos de los cuales definimos como buenas o malas una práctica y relaciones profesionales. El bien se refiere aquí a que la profesión constituye una comunidad dirigida al logro de una cierta finalidad: la prestación de un servicio”. Villarini (1994).

Todo trabajador tiene o debe desarrollar una ética profesional que defina la lealtad que le debe a su trabajo, profesión, empresa y compañeros de labor. Para lograr esto en los empleados se debe o se establecen los cánones o códigos de ética. En éstos se concentran los valores organizacionales, base en que todo trabajador deberá orientar su comportamiento, y se establecen normas o directrices para hacer cumplir los deberes de su profesión. En virtud de la finalidad propia de su profesión, el trabajador debe cumplir con unos deberes o códigos de ética profesional.

En este artículo, se presentará la definición de ética profesional y el código de ética del bibliotecario de la American Library Asociation.

Ética Profesional
Según Cañas Quirós, la palabra "profesión" se deriva del latín, con la preposición pro, delante de, en presencia de, en público, y con el verbo fateor, que significa manifestar, declarar, proclamar. De estos vocablos surgen los sustantivos professor, profesor, y professio profesión, que remiten a la persona que se dedica a cultivar un arte o que realiza el acto de saberse expresar ante los demás. Con base en ello, puede decirse que la profesión es beneficiosa para quien la ejerce, pero, al mismo tiempo, también está dirigida a otros, que igualmente se verán beneficiados. En este sentido, la profesión tiene como finalidad el bien común o el interés público. Es más, nadie es profesional, en primera instancia, para sí mismo, pues toda profesión tiene una dimensión social, de servicio a la comunidad, que se anticipa a la dimensión individual de la profesión, la cual es el beneficio particular que se obtiene de ella.

Cañas Quirós nos indica además, que en tiempos del Imperio Romano a las personas que realizaban hazañas a favor de la patria, el pueblo les tributaba gloria imperecedera para su nombre; y que estos hombres por otros medios tenían asegurada su subsistencia y no aceptaban dinero como pago a su labor, solamente recibían los "honores" concedidos por su comunidad. Nos señala también, que la fuerza que los movía era el cumplimiento de sus deberes, tanto en relación con los demás como consigo mismos, en aras de contribuir a la prosperidad comunitaria. Por otro lado, en el presente, la remuneración o estipendio que se le da al profesional como sueldo periódico recibe el nombre de honorarios. A la luz de estos elementos, el ejercicio de la profesión significa el actuar principalmente con vistas al bien común y en segundo término como medio para el beneficio personal. El individuo es interdependiente de su sociedad y por eso la realización de todas sus capacidades sólo es posible en una sociedad capaz de propiciarlas. Resulta absurdo buscar el propio beneficio, sin importar el beneficio comunitario, porque lo que pase en cualquier colectividad siempre afectará para bien o para mal a todos sus integrantes. Con claridad meridiana Pericles afirma: "Es más útil para los particulares una ciudad próspera en su conjunto, que otra que disfruta de buena fortuna para muchos de los ciudadanos, pero que está decaída como totalidad, pues un hombre cuyos asuntos personales marchan bien, no por ello deja de perecer en unión de su ciudad cuando aquélla es arruinada, mientras que el desafortunado se salva mucho mejor en una ciudad de próspera fortuna".

Según Weber, al término "profesión" debe asociársele la idea de "servicio", pues, al hablar de las profesiones, existe una conexión entre la práctica profesional y la vocación que se tenga hacia ella. La palabra "vocación" procede del verbo latino "voco", que significa llamar o convocar. La vocación es el llamado que sentimos en nosotros mismos para profesar un espíritu de servicio en aras del bien universal. En alemán el término "Beruf" tiene el doble significado de "profesión" y "vocación", lo cual remite a una concepción religiosa del trabajo en donde Dios le hace un llamado al hombre para que lo cumpla a través del desarrollo de su profesión. La conciencia de servicio y responsabilidad social es una misión divina que todo ser humano debe descubrir, como forma de realización en la tierra. La profesión adquiere un carácter sagrado y puro, que se basa en el servicio altruista a la sociedad, para que los demás vivan mejor, el mundo progrese y, consecuentemente, nosotros también progresemos. El que no vive para servir no ha encontrado su llamado para vivir. Por eso en toda profesión existe un cumplimiento de deberes, dados por designio divino (sentido religioso), y como manifestación del amor al prójimo y servicio a los demás (sentido ético). El predominio de los intereses egoístas, el afán de lucro y la ciega obtención de las utilidades propias de una categoría social, significan la manera de desvirtuar y degenerar la profesión. El reino de los valores éticos y espirituales se vuelve plenamente efectivo cuando el hombre hace que sean parte de su naturaleza y parte esencial de su trabajo, aportando con ello, un inmenso grano de arena a un mundo que crece en humanidad; así como el trabajo, sin valores éticos y espirituales, provoca que el hombre se convierta en una máquina insolidaria e irresponsable.

Según Cañas Quirós, las diversas profesiones surgen históricamente a raíz de la progresiva división del trabajo. Por lo común se distingue la profesión que se adquiere a través de una larga preparación universitaria de los oficios o trabajos manuales, en donde lo que predomina es el carácter empírico. Lo importante es establecer que, para alcanzar un óptimo desarrollo laboral y humano, tanto las profesiones como los oficios requieren que las personas que los ejerzan sean excelentes, creativas e innovadoras. Resulta injustificado hablar de trabajos serviles, pues todo trabajo tiene una dignidad inalienable. Por eso en el trabajo concurren dos dimensiones: A- la sub-jetiva, o sea, el ser humano o el sujeto que trabaja; y B- la objetiva, o sea, la obra o el objeto producido por el trabajo. Estas dos dimensiones son inseparables e igualmente importantes. Lo que un niño hace para darlo como obsequio tiene valor sobre todo porque el niño lo hizo (dimensión subjetiva) y menos por el regalo mismo (dimensión objetiva). Por eso la raíz más profunda del trabajo humano es la que procede de su intimidad, su creatividad y su libertad, para luego proyectarse en la obra que construye, pues nada hay en el hombre que se parezca tanto a sí mismo como aquello que hace. Antes de realizar un trabajo existe por parte del profesional esfuerzo, dedicación, amor, diligencia, responsabilidad, preparación académica, que luego se traducirán en una obra digna de su creador. Así como somos imagen de Dios, tenemos una naturaleza divina e inmortal porque somos la obra de un ser divino e inmortal. Proporcionalmente, las cosas que creamos llevan nuestro sello personal y son semejantes a nosotros. De esta manera, en todo trabajo, independientemente del valor económico que le corresponde, el hombre se dignifica y ennoblece a sí mismo, y hace que el mundo progrese y sea más humano. Por tanto, el trabajo es un instrumento mediador que le permite al ser humano humanizar y dotar de dignidad los seres que crea en el mundo. Un aspecto esencial de la naturaleza humana es el de su trascendencia individual y, por consiguiente, el de su trabajo. El ser humano después de la muerte puede trascender a través de las cosas buenas que haya hecho, que, en el caso del trabajo, corresponde a su contribución a luchar, desde su puesto, por una mejor humanidad. El valor de una profesión se mide por el grado de servicio que hagamos al bienestar general.

Debemos considerar que todo trabajo es digno, merece profundo respeto y tiene que ser justamente retribuido. Desde el trabajo de limpiar las cloacas hasta el de Presidente de la República, son puestos útiles e importantes al contribuir al desarrollo de la colectividad. Desde un punto de vista particular y subjetivo, sustentado en estereotipos sociales, los diversos trabajos tienen un determinado estatus y se los aprecia diferente en relación con otras ocupaciones en donde suele predominar el trabajo corporal; pero desde un punto de vista universal, que es el de la especie humana en su conjunto, no hay jerarquías en los trabajos: todos son necesarios e interdependientes. En suma, a través del trabajo cada individuo, de acuerdo con su vocación y aptitudes, se transforma a sí mismo y a la realidad existente, proyectándole sus valores humanos. Debe atenderse que el verdadero sustento de una profesión es la condición de persona. En el momento en que separamos nuestra humanidad de la profesión es cuando se termina privilegiando únicamente lo económico y lo material, y engendrándose una alienación en la que el trabajo se vuelve una mercancía, vendible al mejor postor. En toda actividad que deshumanice y haga perder los valores inherentes a la condición de persona, sólo por obtener dinero, tenemos la obligación, como miembros de la especie humana, de denunciar y rechazar. Con base en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada en París, el 10 de diciembre de 1948, en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, pueden considerarse los siguientes artículos que, en torno a la dignidad del trabajo, siempre debemos velar por su cumplimiento:

Artículo 23.
1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24. Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Todas las profesiones implican una ética, puesto que siempre se relacionan de una forma u otra con los seres humanos: unas de manera indirecta, que son las actividades que tienen que ver con objetos (como la construcción de puentes y edificios, la reparación de automóviles, y de equipos de cómputo, entre otros) aunque en última instancia siempre están referidas al hombre. Así, por ejemplo, si un ingeniero diseña una carretera y se percata de que sus condiciones se prestan para que ocurra un gran número de accidentes, faltaría a su ética profesional si autoriza ese proyecto, aun cuando estuvieran de por medio intereses políticos y económicos. Otras profesiones se relacionan de manera directa con los seres humanos, como son los casos de educadores, periodistas, psicólogos, médicos, abogados, etc. Para estos últimos son más evidentes las implicaciones éticas de su profesión, puesto que deben dar un trato hacia los demás de persona y no de objeto. La ética de cada profesión depende de los deberes o la "deontología" que cada profesional aplique a los casos concretos que se le puedan presentar en el ámbito personal o social. La deontología es el estudio o la ciencia de lo debido (del griego: to déon, lo necesario, lo conveniente, lo debido, lo obligatorio; y de lógos, estudio o conocimiento).[28] La deontología es un conjunto de comportamientos exigibles a los profesionales, aun cuando muchas veces no estén codificados en una reglamentación jurídica. En este sentido, la deontología es una ética profesional de las obligaciones prácticas, basadas en la acción libre de la persona, en su carácter moral, carentes de un control por parte de la legislación pública. El fuero interno es el único tribunal que sanciona las acciones que son impropias dentro del marco ético de la profesión. La deontología es el cumplimiento de los deberes que a cada cual se le presentan según la posición que ocupe en la vida, y que están dados por el grado de compromiso y conciencia moral que se tenga con respecto a la profesión. La indagación y el acatamiento de los principios deontológicos significa dirigirse por el camino de la perfección personal, profesional y colectiva. Existen también una serie de normas cifradas en un código de ética, que están supervisadas por un colegio profesional respectivo. Muchos de esos principios pueden resumirse en los siguientes: guardar fidelidad a la institución o al patrono que suministra el trabajo; dirigirse a los colegas con respeto y consideración, evitando la competencia desleal; actualizarse con los conocimientos propios de su disciplina; guardar el secreto profesional; no sacar provecho de la superioridad del puesto para manipular o chantajear a otros.

Necesidad de la ética
Todo trabajador tiene o debe desarrollar una ética profesional que defina la lealtad que le debe a su trabajo, profesión, empresa y compañeros de labor. Villarini (1994) describe que “la ética de una profesión es un conjunto de normas, en términos de los cuales definimos como buenas o malas una práctica y relaciones profesionales. El bien se refiere aquí a que la profesión constituye una comunidad dirigida al logro de una cierta finalidad: la prestación de un servicio”.

Para lograr en los empleados una conciencia ética profesional bien desarrollada es que se establecen los cánones o códigos de ética. En éstos se concentran los valores organizacionales, base en que todo trabajador deberá orientar su comportamiento, y se establecen normas o directrices para hacer cumplir los deberes de su profesión.

En virtud de la finalidad propia de su profesión, el trabajador debe cumplir con unos deberes, pero también es merecedor o acreedor de unos derechos. Es importante saber distinguir hasta dónde él debe cumplir con un deber y a la misma vez saber cuáles son sus derechos. En la medida que él cumpla con un deber, no debe preocuparse por los conflictos que pueda encarar al exigir sus derechos. Lo importante es ser modelo de lo que es ser profesional y moralmente ético. Por ejemplo, un deber del profesional es tener solidaridad o compañerismo en la ayuda mutua para lograr los objetivos propios de su empresa y, por consiguiente, tener el derecho de rehusar una tarea que sea de carácter inmoral, no ético, sin ser víctima de represalia, aun cuando esto también sea para lograr un objetivo de la empresa. Al actuar de esa manera demuestra su asertividad en la toma de decisiones éticas, mientras cumple con sus deberes y hace valer sus derechos. Además, demostrará su honestidad, que es el primer paso de toda conducta ética, ya que si no se es honesto, no se puede ser ético. Cuando se deja la honestidad fuera de la ética, se falta al código de ética, lo cual induce al profesional a exhibir conducta inmoral y antiética.

Hay tres factores generales que influyen en el individuo al tomar decisiones éticas o antiéticas (Ferrell, 87-96), los cuales son: 1. valores individuales (La actitud, experiencias y conocimientos del individuo y de la cultura en que se encuentra le ayudará a determinar qué es lo correcto o incorrecto de una acción.) 2. comportamiento y valores de otros (Las influencias buenas o malas de personas importantes en la vida del individuo, tales como los padres, amigos, compañeros, maestros, supervisores, líderes políticos y religiosos le dirigirán su comportamiento al tomar una decisión.) 3. Código oficial de ética (Este código dirige el comportamiento ético del empleado, mientras que sin él podría tomar decisiones antiéticas.)

Un aumento en las regulaciones rígidas en el trabajo a través de los códigos de ética ayudará a disminuir los problemas éticos, pero de seguro no se podrá eliminarlos totalmente. Esto es así, debido a las características propias de la ética que establecen que ésta varía de persona a persona, lo que es bueno para uno puede ser malo para otro; está basada en nuestras ideas sociales de lo que es correcto o incorrecto; varía de cultura a cultura, lo cual no se puede evaluar un país con las normas de otro; y está determinada parcialmente por el individuo y por el contexto cultural en donde ocurre. No obstante, el profesional debe reconocer que necesita de la ética para ser sensible a los interrogantes morales, conocer cómo definir conflictos de valores, analizar disyuntivas y tomar decisiones en la solución de problemas.

El Código de ética de la Asociación de Bibliotecarios de los Estados Unidos
Los miembros de la Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos (American Library Association—ALA), reconocen la importancia de legislar y dejar saber a los profesionales de la información y al público general los principios éticos que guían el trabajo de bibliotecarios y otros profesionales que proveen servicios informativos, síndicos bibliotecarios, y el personal bibliotecario.

Los dilemas éticos ocurren cuando hay conflictos de valores. El Código de Ética de la Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos establece los valores con los cuales estos profesionales están comprometidos y abarca las responsabilidades éticas de la profesión en este cambiante ambiente de información.

Los profesionales de la información, por su lado, tienen un grado significativo de influencia y control en la selección, organización, preservación y difusión de la información. Gracias a que vivimos en un sistema político fundamentado en una ciudadanía informada, los miembros ésta profesión están comprometidos con la libertad intelectual y la libertad de acceso a la información. Además, los bibliotecarios tienen la obligación especial de garantizar la libre circulación de información e ideas para las generaciones presentes y futuras.

Los principios del Código de Ética Profesional expresan unas afirmaciones generales, las cuales tienen el propósito de orientar la toma de decisiones éticas. Estas afirmaciones sólo son un marco de referencia; no pueden dictar, y de hecho no dictan, pautas de conductas a seguir en situaciones particulares.
Proporcionamos el más alto nivel de servicio a todos los usuarios de las bibliotecas a través de recursos adecuados y organizados de forma útil; políticas de servicio equitativo; acceso equitativo y respuestas amables, precisas y objetivas a todas las solicitudes.

I- Defendemos los principios de la libertad intelectual y nos resistimos a todos los esfuerzos dirigidos a censurar los recursos de las bibliotecas.

II- Protegemos el derecho de cada usuario de las bibliotecas para mantener su privacidad y confidencialidad respecto a la información consultada o recibida y a los recursos consultados, otorgados en préstamo, adquiridos o transmitidos.

III- Reconocemos y respetamos los derechos de propiedad intelectual.

IV- Tratamos a nuestros compañeros de trabajo y a los demás colegas con respeto, imparcialidad, y buena fe, y abogamos por condiciones de empleo que protejan los derechos y el bienestar de todos los empleados de nuestras instituciones.

V- No promovemos intereses privados a expensas de los usuarios de las bibliotecas, nuestros colegas o nuestros institutos de empleo.

VI- Nos esforzamos por alcanzar la excelencia en nuestra profesión manteniendo y mejorando nuestros propios conocimientos y aptitudes, estimulando el desarrollo profesional de nuestros compañeros de trabajo y fomentando las aspiraciones de futuros miembros de esta profesión.

Conclusión
Los principios éticos guían el trabajo de bibliotecarios y otros profesionales que proveen servicios informativos, síndicos bibliotecarios, y el personal bibliotecario. El código de ética estipula las normas de conducta ética para bibliotecarios profesionales. Es por esto que todo bibliotecario tiene o debe seguir una ética profesional que defina la lealtad que le debe a su trabajo.

Por otro lado, cabe destacar, que el tema de la ética profesional es bien importante y muy significativa para todos los que laboran en la prestación de servicios de la información debido a que éstos tienen un alto grado de influencia y control en la selección, organización, preservación y difusión de la información. Además, porque la biblioteca existe como institución para beneficio de las personas, la persona que trabaja como profesional bibliotecario adquiere la obligación de mantener ciertas normas de conducta hacia la autoridad, hacia los usuarios de la biblioteca, hacia la biblioteca como entidad, hacia los compañeros de trabajo, hacia los demás miembros de la profesión y hacia la sociedad en general.

Referencias:

American Library Asociation. [Recuperado el 2 de abril de 2006]. Código de
Ética. http://www.ala.org/ala/oif/statementspols/codeofethics/

coespanishversion/spanishversion.htm

Aranguren, José Luis. Ética. Madrid, Revista de Occidente. 1958.

Cañas-Quirós, Roberto: Ética general y ética profesional, Revista Acta Académica, Universidad Autónoma de Centro América, Número 23, pp [111­124], Noviembre 1998.

Ferrell, O.C. y Larry G. Gresham. “A Contingency Framework for Understanding Ethical Decision Making in Marketing”. Journal of Marketing, Summer 1985, 87-96.

Villarini, Angel R. “La Enseñanza Moral en el Currículo Universitario”. La Educación Moral en la Escuela: Fundamentos y Estrategias para su Desarrollo. P. R. Colección Praxis. 1994.


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29 marzo 2006

IMPORTANCIA DEL BIBLIOTECARIO ESCOLAR

En una sociedad globalizada, caracterizada por los continuos cambios, la alta tecnología e información dinámica, el Programa de Servicios Bibliotecarios y de la Información cumple con una misión de gran importancia. Una de las responsabilidades fundamentales de este Programa es capacitar y proveer al individuo de unas experiencias educativas que le permitan desarrollar las destrezas esenciales para convertirse en un usuario efectivo de la información.

Para que estos objetivos se logren, debe existir un funcionario, el bibliotecario, quien es el profesional de la información; el facilitador de la integración curricular y maestro a la misma vez. Éste asume los tres diferentes roles antes mencionados, pero íntimamente relacionados entre sí: es especialista en información, maestro y asesor educativo en el desempeño de sus labores.

El bibliotecario escolar cumple un rol social muy importante dentro de la sociedad que le ha tocado desempeñarse. Facilita la información que dispone en su centro o biblioteca a todos los usuarios posibles; no sólo a sus estudiantes, sino a toda su comunidad escolar.

Como profesional de la información debe crear en sus usuarios la iniciativa por la búsqueda de información, promoviendo el espíritu crítico y reflexivo ante los documentos que se le presentan. De este modo, cada usuario transformará esa información en un conocimiento que pueda ser útil y aplicarlo efectivamente.

El bibliotecario escolar es un líder dinámico y un agente de cambio. Debe estimular a los estudiantes, maestros y a la comunidad escolar en general a que utilicen los recursos de la biblioteca. Además, debe de capacitarlos para que conozcan las colecciones y utilicen la información contenida en ella para preparar sus informes, investigaciones y para satisfacer sus necesidades personales. Además, debe supervisar, asesorar e impulsar un cambio en las maneras tradicionales de enseñanza, haciendo que los estudiantes y la facultad se conviertan en agentes de cambio y aprendices de por vida.

Algunos estudiosos se refieren al bibliotecario escolar como un facilitador, mediador o gestor de la información, ya que genera nuevos documentos e instrumentos de recuperación de la información a partir de los que le llegan a su centro; convirtiéndose en una especie de "alquimista", en donde transforma a la materia prima, la información, en nuevos instrumentos de búsquedas y recuperación. En el contexto educativo, el bibliotecario deja de ser un acomodador de libros y de enciclopedias y se convierte en un facilitador, en un co-gestor de la información y del conocimiento. El bibliotecario escolar tiene una función que no es sólo técnica, sino también docente, ya que a través de una serie de estrategias claramente diseñadas y planificadas, debe educar y formar a sus usuarios (comunidad escolar) a buscar y recuperar la información necesaria.

El bibliotecario tiene la importante tarea de promoción de la lectura entre sus principales funciones. Es además, un promotor de cultura. Éste tiene como una de sus funciones impulsar en sus usuarios, a través de la lectura y el acceso a la información, la libertad de pensamiento en donde predomine la pluralidad de ideas sin prejuicios ni sectarismos de ninguna índole.

También, incentiva en su centro la formación continua de los docentes y los usuarios, poniendo a disposición y divulgando todo el material nuevo y actualizado que llega a la biblioteca o que el bibliotecario tiene conocimiento se encuentra en el mundo de la información.

El bibliotecario escolar no trabaja aislado; interactúa con otros agentes educativos, formando parte del programa institucional y siguiendo las políticas establecidas en la agencia para la cual trabaja. Es sumamente importante que éste pueda reunirse con el otro personal docente (maestros, trtabajador social, orientador, etc.), para coordinar y trabajar todos hacia un mismo fin o propósitos. De este modo, colabora con ellos en la planificación y desarrollo del currículo, convirtiendo el proceso de enseñanza y aprendizaje en una pluralidad de recursos educativos, físicos y humanos. También colabora con el personal docente en la organización de una variedad de actividades educativas, culturales, recreativas, etc.; con especial atención, aquellas dirigidas a los alumnos con dificultades de aprendizaje, para ofrecerles ayuda individualizada. En todas estas gestiones, es eje principal la comunicación efectiva, la colaboración, la participación y el trabajo en equipo con los maestros. Se requiere diseñar un programa para la utilización máxima de la biblioteca dirigido a mejorar el aprovechamiento escolar del estudiante y su calidad como ser humano valioso a la sociedad, entre otros objetivos.

Por ser la biblioteca un núcleo generador de experiencias educativas, requieren apoyo del Director de la escuela y del Superintendente de Escuelas, entre otros funcionarios. Estos deben tener clara la misión, los objetivos y la utilización adecuada efectiva y eficiente de la biblioteca escolar.

Este profesional que se desempeña en las bibliotecas escolares debe ser un estudioso permanente. Necesita una formación sólida acorde a la realidad tan cambiante que se presenta. Debe tener conocimiento sobre la nueva tecnología de la información que se actualiza día a día. Deberá dominar los conceptos sobre los distintos soportes en donde se presenta la información, los recursos y multimedios audiovisuales, entre otros. Deberá conocer con profundidad la conservación, organización y difusión de la información, así como utilizar la tecnología apropiada que responda a las características y necesidades de los usuarios.

El bibliotecario tiene como una de sus funciones la administración de este lugar. Por ésta razón, el bibliotecario escolar debe conocer y manejar el proceso administrativo para aplicarlo en cualquier proceso en el desempeño de sus funciones. La administración de una biblioteca constituye una actividad de creciente complejidad e importancia. Este es un proceso continuo, el cual incluye una serie de etapas, actividades y tareas, tales como evaluar, seleccionar, adquirir, organizar, retirar, ofrecer acceso, preservar y conservar los recursos informativos. La tarea de administrar la biblioteca no es un fácil, conlleva planificar sus objetivos, poner en marcha los medios necesarios para su satisfacción y controlar los resultados obtenidos, al igual que del rendimiento, eficacia y eficiencia.

Más aún, la razón de ser de una biblioteca es que ésta pueda atender las necesidades y el interés de la comunidad escolar, la comunidad en general y los clientes del sistema de bibliotecas al cual sirve. Por lo tanto, el bibliotecario tiene que realizar un análisis de necesidades y prioridades de los usuarios, el estudio de los fondos disponibles y asignados por el departamento de educación o instituciones para satisfacer dichas necesidades.

En fin, el bibliotecario, como administrador realiza funciones de planificación, organización, integración de personal, dirección y control para garantizar el uso óptimo de sus facilidades y servicios.

Ante todas las funciones, responsabilidades y tareas que desempeña el bibliotecario que se han mencionado, se puede establecer que el bibliotecario es fundamental en la sociedad; es la piedra angular en el desarrollo de destrezas y conocimientos para el acceso a la información de los usuarios, con especial atención, de los estudiantes, lo cual los convierte en aprendices de por vida y autorreguladores de su persona.


Referencias:

Departamento de Educación de Puerto Rico. (1996). Carta circular número 10-95-96: Normas y directrices del Programa de Bibliotecas
Escolares. San Juan: Puerto Rico. Editorial del Depto. de Educación.

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2004). Carta circular número 6-2004-2005: Normas y directrices del Programa de
Bibliotecas Escolares. San Juan: Puerto Rico. Editorial del Depto. de Educación.

Imagen tomada de: http://www.weeklyreader.com/readandwriting/content/binary/partying%20librarian.jpeg

28 marzo 2006

ORACIÓN DEL BIBLIOTECARIO


Señor, yo te agradezco:

Por la alegría de dar a conocer a los niños:
El Principito, Alicia, Heidi, Oliver Twist, Don Quijote, Ben-hur y tantos otros personajes del mundo de los libros.

Por el privilegio de proporcionar a la juventud,
libros que explican el misterio de la vida, las maravillas del universo,
los secretos de una profesión.

Por la honra de prestar libros a los ancianos en el crepúsculo de la vida,
ayudándolos así a enfrentar con mayor serenidad y paciencia,
el cansancio, la enfermedad, el silencio y la infinita espera del fin.

Por la excitación en el vórtice de la información donde,
constantemente montones de hechos son seleccionados,
enumerados y presentados a interminables filas de niños,
jovenes y adultos sedientos de Verdad.

Por el placer de conversar con romancistas,
poetas, historiadores, educadores, periodistas
y muchos otros cuyos escritos abren ventanas para el mundo.

Por la paz que disfruto,
sentado con otros en una enorme sala de lectura,
con estantes y mesas transbordado de publicaciones
sobre todos los asuntos concebibles.

Por la emoción de escudriñar una enciclopedia,
un atlas, o un estante de diccionarios
que condensan el esmerado trabajo de muchos cerebros.

Por la oportunidad de tomar conocimiento
de incontables ejemplos del delicado arte de la impresión,
ilustración y encuadernación.

Pero a pesar de todo eso, ¡oh Dios! yo te agradezco:

Por la dádiva de la luz de los ojos y
por la voluntad de cultivar el más disfrutable
y simple de todos los placeres -LA LECTURA-
a través de la cual diariamente alcanzamos victorias sobre la ignorancia,
en la constante búsqueda de un mayor CONOCIMIENTO.

(Traducido del portugués por Rafael Ferreira)

Cartegorías: Bibliotecario_ , Recursos_

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