30 abril 2006

La ley del libro: sus condiciones y sus efectos


Hoy, 30 de abril de 2006, salio un artículo en el periódico El Nuevo Día titulado, “La ley del libro: sus condiciones y sus efectos”.

Este artículo nos habla sobre la Ley Núm. 516 de 29 de septiembre de 2004, reglamentación desconocida por muchos libreros, autores y editores del país. Esta ordenanza, Ley de Incentivos para el Desarrollo Integral de la Industria del Libro en Puerto Rico, señala en su exposición de motivos que “en Puerto Rico no ha existido una política pública relacionada con el desarrollo integral de la industria del libro. Se ha ignorado el hecho de que la industria del libro tiene el doble efecto de preservar y potenciar la identidad cultural e influir en el crecimiento económico de nuestra sociedad. Otros países latinoamericanos, conscientes de esta realidad, han fomentado el desarrollo de esta industria y hoy cuentan con un sólido sector que aporta empleos a sus respectivas economías. En Puerto Rico, teniendo un lugar preferencial respecto a nuestras relaciones con el mundo angloparlante y nuestra afirmación del idioma castellano, no hemos sabido aprovechar estas oportunidades.”

La llamada “Ley de Libro” está dirigida a los autores, diseñadores, traductores, editores y libreros puertorriqueños. En el artículo escrito en El Nuevo Día, la autora escribe sobre diferentes reacciones de personas que componen algunos de los grupos señalados anteriormente. Se pudo observar de estas reacciones que esta ley es una de las primeras gestiones realizadas en Puerto Rico para desarrollar la industria del libro, pero que esta a su vez, necesita ser enmendada, ampliada y mejorada para poder cumplir su función.

Para leer el artículo completo, presione aquí.
Para leer la Ley Núm. 516 de 29 de septiembre de 2004, presione aquí.


Foto tomada de: http://www.camlibro.com.co/seccion.jsp?id=10

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29 abril 2006

Añadiendo videos a nuestro Blog


Se presenta un tutorial sencillo de cómo añadir videos a nuestro Blog utilizando el servicio de YouTube. Este módulo instruccional pretende enseñarnos a: 1- crear una cuenta en YouTube, 2- a guardar (subir) un archivo de un video a los servidores de YouTube y 3- a colocar este video en una plubicación en nuestro Blog.

Para ver el tutorial presiona, aquí.

Para comentarios o dudas favor de enviar un mensaje a Angélica M. Carrillo-Toste.

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Informativo Estudiantil de la EGCTI: Victoria para los Bibliotecarios ante el USA PATRIOT ACT.

En el blog Informativo Estudiantil de la EGCTI se pulicó un artículo titulado Victoria para los Bibliotecarios ante el USA PATRIOT ACT. Para entender el impacto de esta victoria y como incide esta en las bibliotecas, leean el artículo completo.

Foto tomada del Informativo Estudiantil de la EGCTI.

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28 abril 2006

SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Si se busca una definición sobre lo que es información, se encontrará que existe una gama de ideas o enunciados diversos. Con frecuencia, al definir este concepto, se incluyen otros términos resultando confusa su interpretación. A menudo, cuando se va a describir el término información, depende de la naturaleza o de la función que ésta ejerza y la persona que define la misma.

Una definición muy utilizada es cuando se describe como el conjunto de procesos de generación, recuperación y transferencia de datos que se realizan entre un emisor y un receptor a través de un determinado canal de comunicación, que se representa por un determinado lenguaje, y a través de algún medio (escrito, oral, y virtual entre otros).

Los economistas utilizan el concepto como una relación de datos de interés; y la definen como un recurso con un valor agregado que representa un costo, que no se desgasta con su uso, que puede duplicarse y transmitirse casi instantáneamente sin importar la distancia. De este mismo modo, existe una gran diversidad de otras definiciones dependiendo del área de especialidad de teórico que formule la misma y de la función a la cual se aplica el concepto, entre otros aspectos.

La información es muy importante y necesaria para todas las personas en su diario vivir. Desde que las personas se levantan hasta la hora de dormir, los individuos interactúan constantemente con la información de una u otra forma. Más aún, la información siempre ha sido una fuente de poder sobre la forma en que la sociedad opera y funciona; no importa dónde la sociedad esté ubicada en términos de evolución histórica, desarrollo económico o social.

En la actualidad, la expresión “Sociedad de la Información” (SI) se ha popularizado grandemente por el uso y la promoción que ha tenido en las instituciones públicas y empresariales. Sin embargo, su origen se remonta a los años sesenta, cuando comenzó a percibirse que la Sociedad Industrial empezaba a evolucionar hacia un modelo de sociedad distinta, en la que el control y la optimización de los procesos industriales es reemplazado por el procesamiento y manejo de la información.

Las numerosas definiciones de Sociedad de la Información que existen actualmente en uso comparten este significado; aunque con distintos matices, en función del aspecto que interese a cada autor o teórico. Incluso en los medios de difusión masiva, casi siempre suele darse a ese concepto un significado intuitivo por la finalidad de su uso, el cual es parcialmente coincidente entre unas fuentes de información y otras.

La definición más común de sociedad de la información hace énfasis en particular a las innovaciones tecnológicas, y se define como una fase de desarrollo social caracterizada por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y administración pública) para obtener y compartir cualquier información, instantáneamente, desde cualquier lugar y en la forma que se prefiera.

Aunque siempre ha existido la información y los elementos para que se consideraran a las sociedades como sociedades de la información, no es hasta ahora que los teóricos se refieren a esta época como la era de la sociedad de la información debido a que es en este periodo histórico donde se introducen otros medios más avanzados, en este caso tecnológicos, que permiten que cada persona u organización que no sólo disponga de sus propios almacenes de conocimiento; sino que también tener la capacidad para acceder a la información generada por los demás y el potencial para convertirse en un generador de información para otros. Muchos teóricos se refieren a lo peculiar de la sociedad de la información por el carácter general e ilimitado en que las personas tienen la información. La expresión “Sociedad de la Información” se designa a una nueva forma de organización de la economía y la sociedad. Los criterios que utilizan los teóricos para categorizar la sociedad de la información son variados. Muchos toman como principio el cambio en la capacidad de acceso a la información. Este cambio es para ellos tan importante que lo enmarcan como un factor desencadenante de una serie de transformaciones sociales que tiene un gran alcance. También destacan la disponibilidad de nuevos medios tecnológicos que abren una nueva puerta hacia un mundo de nuevas posibilidades. Toman en consideración el hecho de que la tecnología se materializa en nuevas infraestructuras con las que se mejoran los procesos con un nuevo enfoque.

Aunque los teóricos utilizan diferentes criterios para categorizar a la sociedad de la información, desde la perspectiva de William J. Martin y Frank Webster, se pueden identificar varios elementos que pueden ayudar a describir lo que es la sociedad de la información. Estos son: el elemento tecnológico, el elemento económico, el elemento ocupacional, el elemento tiempo-espacio y el elemento cultural.

El elemento tecnológico ha hecho posible el procesamiento, almacenamiento, recuperación y transmisión de información en todos los ámbitos de la sociedad. El factor principal de todo esto es la computadora, y el empleo de las nuevas tecnologías de información y comunicación se identifican como las características distintivas de la sociedad de la información. Sin embargo, quienes hacen hincapié en esta premisa sobre el empleo de las tecnologías de información y comunicación, no son capaces de dar una respuesta real, medible o probable; lo cual hace que el empleo de éstas sea impreciso para decir que se ha convertido en una sociedad de la información.

William J. Martina argumenta que hay dos problemas importantes que deben considerarse antes de poder hablar del establecimiento de una sociedad de información. El primer problema es que no se ha determinado cómo se mide la tasa de innovación tecnológica y el otro que no se ha podido determinar cuándo es que cesa una sociedad industrial y pasa a ser o formar parte de una sociedad de la información.

Otro de los elementos señalados que pueden ayudar a describir lo que es la sociedad de la información es el elemento económico. Este se pudo identificar cuando Fritz Malchlup intentó trazar las industrias de la información en términos estadísticos. Identificó cinco ramas industriales: la educación (escuelas y bibliotecas), los medios de comunicación (radio, televisión y publicidad), máquinas de información (equipos de cómputo, instrumentos musicales), los servicios de información (leyes, seguros, salud, entretenimiento) y otras actividades de información (investigación y desarrollo). Cabe destacar que cada una de estas categorías tiene su valor económico y su respectiva contribución al producto internacional bruto ( PIB ).

Hoy en día, es común argumentar que nos hemos desarrollado en una sociedad en la cual las características que la distinguen son la información y la globalización como los creadores de riqueza. Uno de los trabajos más conocidos que habla acerca del surgimiento de una economía de la información es la obra de Marc Porat. Este dividió la economía en sectores; el sector primario y el secundario.

Port incluyo en el sector primario a todas aquellas industrias que hacen uso de la información para mercadear o en cualquier otra parte donde se le pueda otorgar fácilmente un valor económico a la información. También buscó identificar un sistema secundario de información con actividades tales como investigación y desarrollo dentro de una compañía. De este modo Porat fue capaz de distinguir los dos sectores, lo cual utilizó para identificar sociedades donde las mayores y principales áreas de la actividad económica son aquellas que producen bienes y servicios de información.

En cuanto al elemento ocupacional, éste es visto como el surgimiento de la sociedad de la información aquella donde se toma como referencia el cambio ocupacional. Porat desarrolló una topología para identificar ocupaciones involucradas o que manejan la información recurriendo a un esquema de tres enfoques, involucrando cuatro tipos ocupacionales y los explica sugiriendo que hay cinco categorías de trabajadores de la información: los productores, los distribuidores, los buscadores de mercado y coordinadores especialistas, los procesadores y los operadores de la información.

El marco conceptual del elemento de tiempo-espacio de la sociedad de la información, visualiza la economía y la sociedad como un núcleo de la fuerza distintiva del ámbito espacial. En esta concepción, el enfoque principal está en las redes de información del tiempo y el espacio.

Frank Webster identifica varias tendencias relacionados con la transición hacia una sociedad de la información. La primera tendencia presenta la información ocupando un lugar central como recurso clave en la economía mundial. En la segunda tendencia, se encuentra la computación y la tecnología de la información, las cuales suministran la infraestructura que permite que la información se procese y se distribuya de forma rápida efectiva e instantánea. En la última tendencia, se refleja el crecimiento rápido del sector comercial de la información en la economía de servicios como medios de comunicación y el desarrollo de bases de datos en línea.

Estas tendencias enfatizan la centralidad de redes de información que vinculan localidades, ciudades, países, regiones y continentes, y hacen posible la globalización de la información. Además, nos indican que la restricción del espacio y el tiempo se han reducido debido a la fusión entre las telecomunicaciones y las computadoras.

Por último, el elemento cultural parece ser el más fácil de reconocer. Todos sabemos que el la trayectoria de nuestra vida diaria existe un extraordinario incremento de la información que circula socialmente. La cultura contemporánea es más informativa o hace uso de mayor cantidad de información que sus predecesores. Vivimos inmersos en una interacción simbólica en donde todo lo que se intercambia y recibe es reconocible. Esta interacción entre datos y símbolos significa lo que muchos escritores y teóricos conciben como la sociedad de la información en esta concepción cultural.

Una vez presentado estos elementos, se puede establecer más claramente el concepto de sociedad de la información cuando analizamos un comercial de televisión. Por ejemplo, el anuncio de Snapple donde se hace la mención al popular refrán de esta marca de jugo: “lo mejor está aquí adentro”. Con este anuncio se pretende llevar la información de que es un jugo hecho con las mejores frutas y sabores que la naturaleza puede proveer. Si lo miramos desde un ámbito económico la información provista en este anuncio es utilizada para influenciar el comportamiento de las personas, de tal forma que cuando éstas se encuentren frente al anuncio, cambie o manipule su pensamiento y compren el producto. Este cambio en comportamiento, forma de pensar o actuar resulta en un incremento en ventas y demanda del producto.

Todo esto nos hace pensar que la información, junto con los desarrollos tecnológicos han marcado una etapa crucial en cada una de las sociedades del mundo, no importa donde la sociedad esté ubicada en términos de evolución histórica o desarrollo económico o social. Aunque los teóricos no se pongan de acuerdo en los criterios que utilizan para definir el concepto “sociedad de la información”, todos coinciden en que ha habido un cambio, una transición y un aumento en la demanda de información por parte de los individuos en la sociedad. Que aunque la información siempre ha sido un elemento importante en todas las épocas y en todas las sociedades, estamos inmersos en una serie de cambios y demanda por información relevante a las situaciones que se presentan en el diario vivir del ser humano.

Referencias:
Castells, Manuel. 1997. “La era de la información: economía, sociedad y cultura”, vol, I.
La sociedad red, México, siglo XXI.

Estudillo García, Joel. 2001. “Elementos que conforman la sociedad de la información”,
p.162-194. En Investigación bibliotecológica, vol. 15, no. 31 julio-diciembre.
CUIB.

Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The impact or information in society. En
Fundamentals of information studies: Understanding information and its
environment. New York: Neal-Scuman.


Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The fundamental concepts or information.
En Fundamentals of information studies: Understanding information and its
environment. New York: Neal-Scuman.

Webster, Frank. 1994. What information society? The information Society: An
International Journal 10 (1): 1-23


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26 abril 2006

Control Bibliográfico y la Biblioteca Escolar


Introducción:
El control bibliográfico y el acceso a la información son dos procesos de vital importancia para la sociedad en la que vivimos, la sociedad de la información. Cabe destacar que aunque el control bibliográfico es un término que ha sido definido y conceptualizado numerosas veces, el mismo no es puesto en práctica de la forma en que se supone.

Control Bibliográfico
Según Chan (p.3), el control bibliográfico es el conjunto de operaciones por las cuales la información registrada es organizada y arreglada de acuerdo a estándares establecidos, los cuales facilitan la identificación y recuperación de la información. Martínez de Sousa (p. 205), define el mismo como un sistema que racionaliza el acceso a las fuentes del conocimiento y la información; además, facilita el control, la circulación y el intercambio de la información producida en cualquier país. En el libro de Donald Davison, se plantean varias definiciones en torno al control bibliográfico. Entre estas, se destaca la tercera definición, la cual nos índica que este concepto se puede definir como el patrón de arreglos efectivos los cuales resultan de un listado sistemático de los registros del conocimiento humano.

Según Álvaro Agudo, el control bibliográfico es una forma de saber qué documentos permiten acceder a un determinado tipo de información, quiénes son sus autores, quiénes son sus editores, en qué fecha, en qué ciudad fueron publicados y en qué lugar (biblioteca, centro de documentación, archivo o librería) es posible encontrarlos para consultarlos.

El control bibliográfico, se puede definir como la forma en la cual las personas analizan los recursos existentes para conseguir una descripción de los mismos. Esta descripción está sujeta a estándares como los AACR2R, entre otros, los cuales promueven el control mediante la uniformidad de la descripción. La información obtenida de la descripción puede ser almacenada mediante el formato MARC, el cual facilita la entrada uniforme de los datos, y ser puesta a disposición de los usuarios mediante catálogos electrónicos o manuales. Para los usuarios el control bibliográfico, es la herramienta que facilita el rápido acceso a la información que se desea.

El control bibliográfico y su importancia para el acceso a la información
El acceso a la información en el contexto de las unidades de información se refiere a la facilidad que puede tener un usuario de obtener un recurso en una biblioteca, archivo o centro de información. La información sólo existe en función de la persona que la produce y en función de la persona que la solicita. Si no se puede acceder a la información, es como si esta no existiera. Por tal razón, la información que albergan las bibliotecas y otros centros debe ser accesible a sus usuarios de la forma más efectiva. La efectividad en el acceso a la información se puede conseguir mediante la observación y aplicación del control bibliográfico. Mediante estos procesos, las unidades de información pueden lograr descripciones de sus recursos de forma detallada y uniforme, que a su vez facilita la recuperación de la información por los usuarios. Además, esto ayuda a prevenir la utilización de criterios personales o incorrectos que dificulten el acceso y la pronta recuperación de la información.

El control bibliográfico en las bibliotecas escolares
El Programa de Servicios Bibliotecarios y de la Información, en las bibliotecas escolares, tiene como una de sus responsabilidades principales proveer al individuo unas experiencias educativas que le permitan desarrollar las destrezas esenciales para convertirse en un usuario efectivo de la información. En la biblioteca escolar se le debe enseñar a los estudiantes a evaluar y utilizar la información en cualquier soporte, formato o medio. También, es responsabilidad de esta entidad, proporcionar acceso a los recursos locales, regionales, nacionales y mundiales que permitan al alumnado ponerse en contacto con ideas, experiencias y opiniones diversas. Por estas razones, es importante el control bibliográfico dentro de esta entidad, a saber, la biblioteca escolar.

El concepto de control bibliográfico en las bibliotecas escolares, al igual que en cualquier otro centro de información, comprende desde la posibilidad de saber quién, cuando y cómo ha publicado un documento sobre determinados temas o en un determinado idioma o país, y dónde y cómo es posible consultarlo.

En Puerto Rico se han realizado varios intentos para obtener un control bibliográfico en las bibliotecas dentro del sistema educativo del país pero lamentablemente ninguno ha tenido éxito. Esto, se debe a diversos factores, entre ellos: la cantidad de personas sin preparación que ocupan estos puestos, la falta de interés y de compromiso por parte de los líderes de país y del sistema educativo, y la falta de fondos, recursos y personal para realizar estas tareas.

Es importante la gestión de formar un sistema de redes de información dentro del Departamento de Educación y que este adopte un control bibliográfico que responda a las necesidades e intereses de la población estudiantil puertorriqueña. Si se establece el sistema de redes de información, el control bibliográfico será la clave para la organización efectiva, sistemática y detallada de los recursos informativos. Además, este sistema serviría como herramienta que facilitaría el trabajo bibliográfico, el intercambio de materiales y la colaboración entre las unidades de información.

Si el Departamento de Educación continúa sin un sistema de este tipo, sin un control bibliográfico adecuado, o con un control bibliográfico pobre, el acceso a la información se continuará viendo obstaculizada; lo cual tiene como consecuencia la pobre utilización de los recursos de información, la insatisfacción de los usuarios y el desprestigio de la unidad de información.

Referencia Bibliográfica

Chan, Lolis Mai. Cataloguing and Classification: An Introduction. New York:
McGraw-Hill, 1994.

Davinson, Donald Edward. Bibliographic control. Hamden, Conneticut: Linnet
Books, 1975.

Martínez de Sousa, José. Diccionario de bibliología y ciencias a fines. Madrid:
Ediciones Pirámide, 2da edición, 1993.

Monhan Roy, R. Paul. Concept of bibliography and bibliographic control. New Dehi:
Phoenix Publiching House, 1994.


Preparado por: Angélica M. Carrillo Toste
Para el curso Organización y recuperación de la Información básico (EGCTI)
6 de noviembre de 2004

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25 abril 2006

DESCARTE DE MATERIALES DE BIBLIOTECA




Ayer se escribió sobre el descarte en las bibliotecas y se dijo, que esta es una actividad que se debe realizar de forma sistemática, ya que a través de este proceso podemos evaluar las colecciones. Cabe señalar, que esta técnica es intrínseca a las bibliotecas, debido a que los recursos existentes en ellas deben de cumplir con un objetivo: satisfacer las necesidades de información y ocio de los usuarios. Los materiales que no cumplan con esa finalidad deben ser removidos o trasladados a otros centros donde puedan ser utilizados.

A parte de esto, por el espacio limitado con el cual cuentan las mayorías de las bibliotecas, especialmente las escolares, debemos tener unos criterios y unos parámetros definidos, dentro de nuestra política de descarte, que nos permitan retirar de nuestras colecciones aquellos recursos que ya no son necesarios para dar cabida a otros.

A continuación puede visualizar y descargar La Guía para el Descarte de Materiales de Biblioteca, preparado por la Biblioteca Luis Angel Arango (Colombia).
Guía para el Descarte- Biblioteca Luis Arango

También, se incluye un documento elaborado por la colega, Sylvia Zavala. El mismo se titula: Guías para el descarte. Ésta tiene un resumen del descarte por áreas (CREW Guidelines) muy buena.
Guía para el descarte ABESPRI

24 abril 2006

POLÍTICA DE DESCARTE

El descarte es una actividad que se debe realizar de forma sistemática en las bibliotecas, ya que a través de este proceso podemos evaluar las colecciones. También, nos permite disponer de aquellos recursos que, por diferentes razones, no son de utilidad para nuestros usuarios; permitiéndonos crear espacio para nuevos recursos.

A continuación, se provee un ejemplo de una política de descarte. La misma forma parte de la Política de Desarrollo de la Colección de la Biblioteca de la Escuela Dr. Antonio S. Pedreira, del Distrito Escolar San Juan II.

La misma puede ser bajada, copiada, utilizada y modificada por los diferentes bibliotecarios de las escuelas públicas de Puerto Rico.

POLITICA DE DESCARTE POLITICA DE DESCARTE carrillotoste

Bajar política de descarte.

Referencia:
Departamento de Educación. Programa de Servicios Bibliotecarios y de Información. (2003?). Descarte en las bibliotecas. Fotocopia.

Actualizado: 17 de mayo de 2009

23 abril 2006

Las destrezas de información, las organizaciones inteligentes y el bibliotecario


INTRODUCCIÓN
La información es muy importante y necesaria para todas las personas en su diario vivir. Desde que las personas se levantan hasta la hora de dormir, los individuos interactúan constantemente con la información de una u otra forma. Más aún, la información siempre ha sido una fuente de poder sobre la forma en que la sociedad opera y funciona; no importa dónde la sociedad esté ubicada en términos de evolución histórica, desarrollo económico o social. Pero, auque es tan necesario para todos nosotros, ésta no deja de ser algo externo, que se halla a nuestra disposición. La información sólo tiene valor para el que sabe qué hacer con ella: dónde buscarla, cómo seleccionarla, qué valor tiene la que se ha obtenido, y cómo se puede utilizar.

En el mundo en el que vivimos, actualmente, es imperativo la gestión de la información. Lo que supone organizaciones inteligentes, capaces de aprender y, con ello, expandir sus posibilidades de crecimiento. Para dichas organizaciones, no basta con adaptarse y sobrevivir, lo cual es importante y necesario, hay que integrar al aprendizaje adaptativo, uno continuo y generativo.

De igual manera, el individuo debe convertirse en un aprendiz de por vida; logrando convertirse en usuarios independientes en la búsqueda, localización y uso efectivo de la información. De esta manera, estará en mejor posición para convertirse en un ciudadano productivo, desempeñándose con éxito en el mundo del trabajo y contribuyendo a mejorar efectivamente la calidad de vida de la sociedad en que vive.

ORGANIZACIONES INTELIGENTES
Según López, la teoría de las Organizaciones Inteligentes aporta una nueva visión de la organización empresarial, donde la percepción de la empresa por parte de las personas que la componen no debe ser fragmentaria, cada persona y actividad está relacionada con todas las demás. Todo está relacionado con todo. Cada persona influye en el entorno y éste a su vez en cada persona. Con esta nueva visión, se pretende crear organizaciones con capacidad de aprender. Obteniendo, día a día, mejores resultados en la actividad global de la empresa. La empresa se convierte de esta forma en una aspiración colectiva.

Entre los objetivos de las organizaciones inteligentes se encuentran el mejorar la calidad de los productos y servicios, mejorar el conocimiento del mercado, mejorar la planificación estratégica y disminuir el tiempo en que se reacciona a un reto y responder más efectivamente a las realidades de su ambiente externo. La información obtenida mediante este proceso le permite la toma de decisiones a la organización, trabajando los datos hasta convertirlos en inteligencia.

Los procesos dentro de este tipo de organización tienen como propósito vincular la información al logro de las metas y los objetivos de la empresa. Esto se logra por medio del desarrollo, uso máximo y optimización de los recursos. Para que una organización pueda alcanzar sus metas y objetivos debe de realizar ciertos procesos como: identificar las personas que toman decisiones y sus necesidades, recopilar y acceder a la información apropiada, analizar la información para convertirla en inteligencia, agregándole valor, diseminar la información entre los que toman las decisiones y evaluar los productos y el proceso realizados.

Si comparamos los procesos o fases anteriores, éstas responden a las competencias de información que debe dominar todo individuo para ser aprendices para toda la vida.

EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN
En una sociedad globalizada, caracterizada por los continuos cambios, la alta tecnología e información dinámica, el bibliotecario o especialista de la información, cumple con una misión de gran importancia. Una de las responsabilidades fundamentales de este profesional es capacitar y proveer al individuo de unas experiencias educativas que le permitan desarrollar las destrezas esenciales para convertirse en un usuario efectivo de la información.

Según, expuesto en el Manifiesto UNESCO sobre la biblioteca escolar, el bibliotecario cumple un rol muy importante dentro de la sociedad en la cual le ha tocado desempeñarse. Facilita la información, que dispone en su centro o biblioteca a todos los usuarios posibles.

Como profesional de la información debe crear en sus usuarios la iniciativa por la búsqueda de información, promoviendo el espíritu crítico y reflexivo ante los documentos que se le presentan. De este modo, cada usuario transformará esa información en un conocimiento que pueda ser útil y aplicarlo efectivamente.

El bibliotecario, además, es un líder dinámico y un agente de cambio. Debe estimular a todas las personas a que utilicen los recursos de la biblioteca o centro de información. Además, debe de capacitarlos para que conozcan las colecciones y utilicen la información contenida en ella para preparar sus informes, investigaciones y para satisfacer sus necesidades personales. Además, debe supervisar, asesorar e impulsar un cambio en las maneras tradicionales de enseñanza o de operación laboral, haciendo que los estudiantes, la facultad, o empleados se conviertan en agentes de cambio y aprendices de por vida.

Lester y Wallace en su escrito nos indican, que algunos estudiosos se refieren al bibliotecario como un facilitador, mediador o gestor de la información, ya que genera nuevos documentos e instrumentos de recuperación de la información a partir de los que le llegan a su centro; convirtiéndose en una especie de "alquimista", en donde transforma a la materia prima, la información, en nuevos instrumentos de búsquedas y recuperación. En el contexto educativo, el bibliotecario deja de ser un acomodador de libros y de enciclopedias, y se convierte en un facilitador, en un cogestor de la información y del conocimiento. El bibliotecario escolar tiene una función que no es sólo técnica, sino también docente, ya que a través de una serie de estrategias claramente diseñadas y planificadas, debe educar y formar a sus usuarios (comunidad escolar) a buscar y recuperar la información necesaria.

El bibliotecario escolar tiene la importante tarea de promoción de la lectura entre sus principales funciones. Es además, un promotor de cultura. Éste tiene como una de sus funciones impulsar en sus usuarios, a través de la lectura y el acceso a la información, la libertad de pensamiento en donde predomine la pluralidad de ideas sin prejuicios ni sectarismos de ninguna índole.

También incentiva en su centro, la formación continua de los docentes y los usuarios, poniendo a disposición y divulgando todo el material nuevo y actualizado que llega a la biblioteca o que el bibliotecario tiene conocimiento se encuentra en el mundo de la información.

El bibliotecario escolar o académico no trabaja aislado; interactúa con otros agentes educativos, formando parte del programa institucional y siguiendo las políticas establecidas en la agencia para la cual trabaja. Es sumamente importante que éste pueda reunirse con el otro personal docente (maestros, trabajador social, orientador, etc.), para coordinar y trabajar todos hacia un mismo fin o propósitos. De este modo, colabora con ellos en la planificación y desarrollo del currículo, convirtiendo el proceso de enseñanza y aprendizaje en una pluralidad de recursos educativos, físicos y humanos. También colabora con el personal docente en la organización de una variedad de actividades educativas, culturales, recreativas, etc.; con especial atención, aquellas dirigidas a los alumnos con dificultades de aprendizaje, para ofrecerles ayuda individualizada. En todas estas gestiones, es eje principal la comunicación efectiva, la colaboración, la participación y el trabajo en equipo con los maestros. Se requiere diseñar un programa para la utilización máxima de la biblioteca dirigido a mejorar el aprovechamiento escolar del estudiante y su calidad como ser humano valioso a la sociedad, entre otros objetivos.

Por ser la biblioteca un núcleo generador de experiencias educativas, requieren apoyo del Director de la escuela y del Superintendente de Escuelas, entre otros funcionarios. Éstos deben tener clara la misión, los objetivos y la utilización adecuada efectiva y eficiente de la biblioteca escolar.

Este profesional que se desempeña en las bibliotecas debe ser un estudioso permanente. Necesita una formación sólida acorde a la realidad tan cambiante que se presenta. Debe tener conocimiento sobre la nueva tecnología de la información que se actualiza día a día. Deberá dominar los conceptos sobre los distintos soportes en donde se presenta la información, los recursos y multimedios audiovisuales, entre otros. Deberá conocer con profundidad la conservación, organización y difusión de la información, así como utilizar la tecnología apropiada que responda a las características y necesidades de los usuarios.

El bibliotecario tiene como una de sus funciones la administración de este lugar. Por ésta razón, el bibliotecario escolar debe conocer y manejar el proceso administrativo para aplicarlo en cualquier proceso en el desempeño de sus funciones. La administración de una biblioteca constituye una actividad de creciente complejidad e importancia. Este es un proceso continuo, el cual incluye una serie de etapas, actividades y tareas, tales como evaluar, seleccionar, adquirir, organizar, retirar, ofrecer acceso, preservar y conservar los recursos informativos. La tarea de administrar la biblioteca no es un fácil, conlleva planificar sus objetivos, poner en marcha los medios necesarios para su satisfacción y controlar los resultados obtenidos, al igual que del rendimiento, eficacia y eficiencia.

Más aún, la razón de ser de una biblioteca es que ésta pueda atender las necesidades y el interés de la comunidad escolar, la comunidad en general y los clientes del sistema de bibliotecas al cual sirve. Por lo tanto, el bibliotecario tiene que realizar un análisis de necesidades y prioridades de los usuarios, el estudio de los fondos disponibles y asignados por el departamento de educación o instituciones para satisfacer dichas necesidades.

En fin, el bibliotecario, como administrador realiza funciones de planificación, organización, integración de personal, dirección y control para garantizar el uso óptimo de sus facilidades y servicios.

Ante todas las funciones, responsabilidades y tareas que desempeña el bibliotecario que se han mencionado, se puede establecer que el bibliotecario es fundamental en la sociedad; es la piedra angular en el desarrollo de destrezas y conocimientos para el acceso a la información de los usuarios, con especial atención, de los estudiantes, lo cual los convierte en aprendices de por vida y autorreguladores de su persona.



CONCLUSIÓN
En un mundo donde se maneja tanta información y donde ésta es más abundante de la que cualquier persona podría procesar en toda su vida, es de vital importancia que tanto el individuo como las organizaciones dominen las destrezas necesarias para la recuperación y manejo efectivo de la información. En ambos casos el fin último de la adquisición de la información es el conocimiento, el aprendizaje a lo largo de toda la vida (tanto del individuo como de la organización).

Además, en esa misma sociedad, el especialista de la información cobra gran importancia y desempeña un rol activo en su tarea docente o de educador. Es tarea de este profesional desarrollar en los usuarios, individuales o de las organizaciones, las destrezas de información y servir de apoyo para éstos en el acceso, recuperación, uso, manejo, evaluación y producción de nuevos productos informativos.

REFERENCIAS:
Departamento de Educación de Puerto Rico. (1996). Carta circular número 10-95-
96: Normas y directrices del Programa de Bibliotecas Escolares. San Juan:
Puerto Rico. Editorial del Depto. de Educación.

Estudillo García, Joel. 2001. “Elementos que conforman la sociedad de la información”,
p.162-194. En Investigación bibliotecológica, vol. 15, no. 31 julio-diciembre.
CUIB.

Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The impact or information in society. En
Fundamentals of information studies: Understanding information and its
environment. New York: Neal-Scuman.


Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The fundamental concepts or information.
En Fundamentals of information studies: Understanding information and its
environment. New York: Neal-Scuman.

López, M. (2002). Organizaciones inteligentes como nuevo paradigma organizacional.
[versión electrónica], Recuperado el 2 de marzo de 2005, del
http://www.azc.uam.mx/publicaciones/gestion/Gye18/05.htm

United Nation Educational,scientific and cultural organization. (2002). Manifiesto
UNESCO/IFLA sobre la Biblioteca Escolar. [versión electrónica], Recuperado el
2 de marzo de 2005, del
http://www.unesco.org/webworld/libraries/
manifestos/ school_manifesto_es.html

Webster, Frank. 1994. What information society? The information Society: An
International Journal 10 (1): 1-23


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IMPORTANCIA DE LA POLÍTICA DE DESARROLLO DE COLECCIONES

Existen muchas especulaciones a cerca del valor de una política desarrollo de colecciones. No todos los bibliotecarios creen que esta política merezca el tiempo y el esfuerzo que esta requiere para su creación y futuras revisiones. Muchos de estos creen que en una era de tecnología y de información electrónica como la que estamos viviendo, estas son innecesarias. Muchas las consideran como reliquias porque los procesos de selección, adquisición y manejo de la información han cambiado.

La realidad es que aunque muchos no valoren o vean la utilidad de ésta, la política de desarrollo de la colección constituye un instrumento de apoyo para los bibliotecarios de hoy y del futuro en la toma de decisiones, en la administración y planificación, entre otros procesos. Ayuda a unificar las diferencias subjetivas de los seleccionadores; ofrece orientación en la selección de los materiales y recursos, aportando información fundamental sobre cómo y por qué la biblioteca ha desarrollado su colección. También, provee estabilidad, continuidad y consistencia al desarrollo de las colecciones. Sirve, además, como herramienta para entrenar y capacitar al nuevo personal que ayuda y labora en ella.

Por otra parte, es importante contar con un documento escrito, el cual recoja los aspectos más importantes de su desarrollo, y a la vez, sirva para informar a los usuarios sobre los objetivos de la biblioteca y las características de la colección. Será un instrumento muy útil de presentación y divulgación sobre los servicios y alcances de la Biblioteca. Además, contribuye como una herramienta indispensable al momento de establecer acuerdos cooperativos con otras bibliotecas, instituciones o agencias.

Entre los criterios que hay que considerar al diseñar una Política de Desarrollo de Colecciones se encuentran: la misión y metas y objetivos de la biblioteca y de la institución que la dirige. Hay que tener en cuenta el presupuesto, el nivel al cual se dirige la colección y la selección de los títulos individuales de la misma. Hay que tener en cuenta, además, el propósito de la política y la composición y naturaleza de la comunidad o clientela, entre otras cosas.

Pasos se deben seguir para elaborar una Política de Desarrollo de la Colección:

  • Hacer un comité para la redacción de la política y escoger un líder.

  • Establecer los objetivos claramente de la biblioteca y la institución que la cobija.

  • Escoger el estilo de presentación.

  • Escribir la política.

  • Revisarla.

  • Publicarla

Angélica M. Carrillo

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