23 abril 2006

Las destrezas de información, las organizaciones inteligentes y el bibliotecario


INTRODUCCIÓN
La información es muy importante y necesaria para todas las personas en su diario vivir. Desde que las personas se levantan hasta la hora de dormir, los individuos interactúan constantemente con la información de una u otra forma. Más aún, la información siempre ha sido una fuente de poder sobre la forma en que la sociedad opera y funciona; no importa dónde la sociedad esté ubicada en términos de evolución histórica, desarrollo económico o social. Pero, auque es tan necesario para todos nosotros, ésta no deja de ser algo externo, que se halla a nuestra disposición. La información sólo tiene valor para el que sabe qué hacer con ella: dónde buscarla, cómo seleccionarla, qué valor tiene la que se ha obtenido, y cómo se puede utilizar.

En el mundo en el que vivimos, actualmente, es imperativo la gestión de la información. Lo que supone organizaciones inteligentes, capaces de aprender y, con ello, expandir sus posibilidades de crecimiento. Para dichas organizaciones, no basta con adaptarse y sobrevivir, lo cual es importante y necesario, hay que integrar al aprendizaje adaptativo, uno continuo y generativo.

De igual manera, el individuo debe convertirse en un aprendiz de por vida; logrando convertirse en usuarios independientes en la búsqueda, localización y uso efectivo de la información. De esta manera, estará en mejor posición para convertirse en un ciudadano productivo, desempeñándose con éxito en el mundo del trabajo y contribuyendo a mejorar efectivamente la calidad de vida de la sociedad en que vive.

ORGANIZACIONES INTELIGENTES
Según López, la teoría de las Organizaciones Inteligentes aporta una nueva visión de la organización empresarial, donde la percepción de la empresa por parte de las personas que la componen no debe ser fragmentaria, cada persona y actividad está relacionada con todas las demás. Todo está relacionado con todo. Cada persona influye en el entorno y éste a su vez en cada persona. Con esta nueva visión, se pretende crear organizaciones con capacidad de aprender. Obteniendo, día a día, mejores resultados en la actividad global de la empresa. La empresa se convierte de esta forma en una aspiración colectiva.

Entre los objetivos de las organizaciones inteligentes se encuentran el mejorar la calidad de los productos y servicios, mejorar el conocimiento del mercado, mejorar la planificación estratégica y disminuir el tiempo en que se reacciona a un reto y responder más efectivamente a las realidades de su ambiente externo. La información obtenida mediante este proceso le permite la toma de decisiones a la organización, trabajando los datos hasta convertirlos en inteligencia.

Los procesos dentro de este tipo de organización tienen como propósito vincular la información al logro de las metas y los objetivos de la empresa. Esto se logra por medio del desarrollo, uso máximo y optimización de los recursos. Para que una organización pueda alcanzar sus metas y objetivos debe de realizar ciertos procesos como: identificar las personas que toman decisiones y sus necesidades, recopilar y acceder a la información apropiada, analizar la información para convertirla en inteligencia, agregándole valor, diseminar la información entre los que toman las decisiones y evaluar los productos y el proceso realizados.

Si comparamos los procesos o fases anteriores, éstas responden a las competencias de información que debe dominar todo individuo para ser aprendices para toda la vida.

EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN
En una sociedad globalizada, caracterizada por los continuos cambios, la alta tecnología e información dinámica, el bibliotecario o especialista de la información, cumple con una misión de gran importancia. Una de las responsabilidades fundamentales de este profesional es capacitar y proveer al individuo de unas experiencias educativas que le permitan desarrollar las destrezas esenciales para convertirse en un usuario efectivo de la información.

Según, expuesto en el Manifiesto UNESCO sobre la biblioteca escolar, el bibliotecario cumple un rol muy importante dentro de la sociedad en la cual le ha tocado desempeñarse. Facilita la información, que dispone en su centro o biblioteca a todos los usuarios posibles.

Como profesional de la información debe crear en sus usuarios la iniciativa por la búsqueda de información, promoviendo el espíritu crítico y reflexivo ante los documentos que se le presentan. De este modo, cada usuario transformará esa información en un conocimiento que pueda ser útil y aplicarlo efectivamente.

El bibliotecario, además, es un líder dinámico y un agente de cambio. Debe estimular a todas las personas a que utilicen los recursos de la biblioteca o centro de información. Además, debe de capacitarlos para que conozcan las colecciones y utilicen la información contenida en ella para preparar sus informes, investigaciones y para satisfacer sus necesidades personales. Además, debe supervisar, asesorar e impulsar un cambio en las maneras tradicionales de enseñanza o de operación laboral, haciendo que los estudiantes, la facultad, o empleados se conviertan en agentes de cambio y aprendices de por vida.

Lester y Wallace en su escrito nos indican, que algunos estudiosos se refieren al bibliotecario como un facilitador, mediador o gestor de la información, ya que genera nuevos documentos e instrumentos de recuperación de la información a partir de los que le llegan a su centro; convirtiéndose en una especie de "alquimista", en donde transforma a la materia prima, la información, en nuevos instrumentos de búsquedas y recuperación. En el contexto educativo, el bibliotecario deja de ser un acomodador de libros y de enciclopedias, y se convierte en un facilitador, en un cogestor de la información y del conocimiento. El bibliotecario escolar tiene una función que no es sólo técnica, sino también docente, ya que a través de una serie de estrategias claramente diseñadas y planificadas, debe educar y formar a sus usuarios (comunidad escolar) a buscar y recuperar la información necesaria.

El bibliotecario escolar tiene la importante tarea de promoción de la lectura entre sus principales funciones. Es además, un promotor de cultura. Éste tiene como una de sus funciones impulsar en sus usuarios, a través de la lectura y el acceso a la información, la libertad de pensamiento en donde predomine la pluralidad de ideas sin prejuicios ni sectarismos de ninguna índole.

También incentiva en su centro, la formación continua de los docentes y los usuarios, poniendo a disposición y divulgando todo el material nuevo y actualizado que llega a la biblioteca o que el bibliotecario tiene conocimiento se encuentra en el mundo de la información.

El bibliotecario escolar o académico no trabaja aislado; interactúa con otros agentes educativos, formando parte del programa institucional y siguiendo las políticas establecidas en la agencia para la cual trabaja. Es sumamente importante que éste pueda reunirse con el otro personal docente (maestros, trabajador social, orientador, etc.), para coordinar y trabajar todos hacia un mismo fin o propósitos. De este modo, colabora con ellos en la planificación y desarrollo del currículo, convirtiendo el proceso de enseñanza y aprendizaje en una pluralidad de recursos educativos, físicos y humanos. También colabora con el personal docente en la organización de una variedad de actividades educativas, culturales, recreativas, etc.; con especial atención, aquellas dirigidas a los alumnos con dificultades de aprendizaje, para ofrecerles ayuda individualizada. En todas estas gestiones, es eje principal la comunicación efectiva, la colaboración, la participación y el trabajo en equipo con los maestros. Se requiere diseñar un programa para la utilización máxima de la biblioteca dirigido a mejorar el aprovechamiento escolar del estudiante y su calidad como ser humano valioso a la sociedad, entre otros objetivos.

Por ser la biblioteca un núcleo generador de experiencias educativas, requieren apoyo del Director de la escuela y del Superintendente de Escuelas, entre otros funcionarios. Éstos deben tener clara la misión, los objetivos y la utilización adecuada efectiva y eficiente de la biblioteca escolar.

Este profesional que se desempeña en las bibliotecas debe ser un estudioso permanente. Necesita una formación sólida acorde a la realidad tan cambiante que se presenta. Debe tener conocimiento sobre la nueva tecnología de la información que se actualiza día a día. Deberá dominar los conceptos sobre los distintos soportes en donde se presenta la información, los recursos y multimedios audiovisuales, entre otros. Deberá conocer con profundidad la conservación, organización y difusión de la información, así como utilizar la tecnología apropiada que responda a las características y necesidades de los usuarios.

El bibliotecario tiene como una de sus funciones la administración de este lugar. Por ésta razón, el bibliotecario escolar debe conocer y manejar el proceso administrativo para aplicarlo en cualquier proceso en el desempeño de sus funciones. La administración de una biblioteca constituye una actividad de creciente complejidad e importancia. Este es un proceso continuo, el cual incluye una serie de etapas, actividades y tareas, tales como evaluar, seleccionar, adquirir, organizar, retirar, ofrecer acceso, preservar y conservar los recursos informativos. La tarea de administrar la biblioteca no es un fácil, conlleva planificar sus objetivos, poner en marcha los medios necesarios para su satisfacción y controlar los resultados obtenidos, al igual que del rendimiento, eficacia y eficiencia.

Más aún, la razón de ser de una biblioteca es que ésta pueda atender las necesidades y el interés de la comunidad escolar, la comunidad en general y los clientes del sistema de bibliotecas al cual sirve. Por lo tanto, el bibliotecario tiene que realizar un análisis de necesidades y prioridades de los usuarios, el estudio de los fondos disponibles y asignados por el departamento de educación o instituciones para satisfacer dichas necesidades.

En fin, el bibliotecario, como administrador realiza funciones de planificación, organización, integración de personal, dirección y control para garantizar el uso óptimo de sus facilidades y servicios.

Ante todas las funciones, responsabilidades y tareas que desempeña el bibliotecario que se han mencionado, se puede establecer que el bibliotecario es fundamental en la sociedad; es la piedra angular en el desarrollo de destrezas y conocimientos para el acceso a la información de los usuarios, con especial atención, de los estudiantes, lo cual los convierte en aprendices de por vida y autorreguladores de su persona.



CONCLUSIÓN
En un mundo donde se maneja tanta información y donde ésta es más abundante de la que cualquier persona podría procesar en toda su vida, es de vital importancia que tanto el individuo como las organizaciones dominen las destrezas necesarias para la recuperación y manejo efectivo de la información. En ambos casos el fin último de la adquisición de la información es el conocimiento, el aprendizaje a lo largo de toda la vida (tanto del individuo como de la organización).

Además, en esa misma sociedad, el especialista de la información cobra gran importancia y desempeña un rol activo en su tarea docente o de educador. Es tarea de este profesional desarrollar en los usuarios, individuales o de las organizaciones, las destrezas de información y servir de apoyo para éstos en el acceso, recuperación, uso, manejo, evaluación y producción de nuevos productos informativos.

REFERENCIAS:
Departamento de Educación de Puerto Rico. (1996). Carta circular número 10-95-
96: Normas y directrices del Programa de Bibliotecas Escolares. San Juan:
Puerto Rico. Editorial del Depto. de Educación.

Estudillo García, Joel. 2001. “Elementos que conforman la sociedad de la información”,
p.162-194. En Investigación bibliotecológica, vol. 15, no. 31 julio-diciembre.
CUIB.

Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The impact or information in society. En
Fundamentals of information studies: Understanding information and its
environment. New York: Neal-Scuman.


Lester, June and Wallace C. Koehler. 2003. The fundamental concepts or information.
En Fundamentals of information studies: Understanding information and its
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López, M. (2002). Organizaciones inteligentes como nuevo paradigma organizacional.
[versión electrónica], Recuperado el 2 de marzo de 2005, del
http://www.azc.uam.mx/publicaciones/gestion/Gye18/05.htm

United Nation Educational,scientific and cultural organization. (2002). Manifiesto
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http://www.unesco.org/webworld/libraries/
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Webster, Frank. 1994. What information society? The information Society: An
International Journal 10 (1): 1-23


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